Si es mundialmente conocido el catecismo del Padre Astete, publicado por primera vez en 1599, no le fue a la zaga la revisión realizada por este sacerdote jesuita, Remigio Vilariño Ugarte, que en el Bilbao de principios del XX, lo revisó y lo relanzó con un éxito que trascendería los océanos.
Las "buenas lecturas" del padre Vilariño eran editadas muy cerca del monumento de 1955 y autor desconocido que las recuerda, ahora más cerca aún, junto a la Universidad de Deusto. Este jesuita sería además muy conocido por ser uno de los iniciadores de la construcción de casas baratas para los trabajadores, en concreto el barrio de la Cruz, cerca de las Calzadas de Mallona, en 1909.